El audiovisual educativo
El medio audiovisual, entendido como aquel que integra e interrelaciona plenamente lo auditivo y lo visual para producir una nueva realidad o lenguaje, cuenta con grandes posibilidades para la enseñanza y el aprendizaje, ya que vivimos en una sociedad donde cada vez más el cine, la televisión, la radio e Internet son elementos cotidianos utilizados como formas de comunicación y porque entre ambos lenguajes hay una complementariedad que al estar juntos fortalecen el sentido de lo que se quiere transmitir. Sin embargo, los medios audiovisuales han tenido una relación difícil y en cierta medida controvertida en la enseñanza. Tanto los maestros, padres y agentes educativos en general reconocen los beneficios pedagógicos y potencialidades que este tipo de medios ofrece pero la práctica en el aula dice lo contrario.
Según comenta el autor Área Moreira (2004) a partir de los setenta se empezaron a publicar numerosas obras que anunciaban la revolución audiovisual en la enseñanza y en estos trabajos se hablaba que la tecnología audiovisual tenía un potencial de provocador de la mejora de la motivación del alumno, de la facilitación de su comprensión o del incremento de su actividad en el aprendizaje.
Pero es recién a partir de la década de los ochenta y principios de los noventa que empiezan a aparecernuevos autores y se da un giro a la visión que se tenía tanto en el modo de definir como de analizar el uso de los medios audiovisuales. Se le empieza a dar más interés al cine, televisión y el video. Si bien el audiovisual educativo en la década anterior se entendía como la forma de enseñar apoyada por medios visuales y auditivos, a partir de los ochenta y mediados de los noventa se da un salto del reduccionismo tecnológico en el que se hallaba el audiovisual, donde se le veía básicamente como una tecnología de soporte para empezar a ver su potencial e irlo integrando en los procesos curriculares y de enseñanza-aprendizaje.
La alfabetización digital y especialmente la alfabetización en medios empieza a aparecer en publicacines a mediados de los noventa. Esta nueva perspectiva da énfasis a la adquisición de capacidades y habilidades relacionadas con las tecnologías digitales para conseguir mayor eficiencia en el dominio de las nuevas herramientas, así como el uso con criterio y de forma responsable de éstas. Se le empieza a dar una especial atención a la formación o alfabetización del alumno en los códigos y mensajes transmitidos por los diversos medios de comunicación audiovisual y en el desarrollo de las habilidades críticas de los mensajes mediáticos que surgen y a los que cada vez tenemos más acceso a través de las imágenes e información que constantemente recibimos. Los medios se convierten entonces en objeto de estudio más que en herramientas de soporte.
2.1. Aplicación de los audiovisuales en el aula
A partir de la aparición del video, y ver las posibilidades que traía éste de ayudar al alumno en el aprendizaje por diversas razones como mostrar situaciones inusuales, estimular el interés, guiar a los alumnos, tener la facilidad en cuanto al tiempo y espacio para verlo, entre otras tantas ventajas es que las aplicaciones del audiovisual en la escuela empezaron a desempeñar diversas funciones en el currículum.
Las funciones que se le asignaron a la incorporación del video en el ámbito escolar fueron bastante amplias. Cabero (1989) señala, por ejemplo, que el video puede ser transmisor de información, instrumento de conocimiento, evaluador del aprendizaje, medio de formación del profesorado, herramienta de investigación psicodidáctica, instrumento de alfabetización icónica y medio para la formación de actitudes del alumno. Por su parte, Martínez (1989) las divide en: medio didáctico, de formación del profesorado, de expresión estética y de comunicación y como medio de comunicación. Por último, Ferrés (1987) las sintetiza en: informativa, motivadora, expresiva, evaluativo, investigadora, lúdica y metalingüística.
Las funciones que los medios pueden desempeñar en la educación y en el proceso de enseñanzaaprendizaje son diversas pero su concreción dependerá del alumno, el profesor, los objetivos, el contenido y el contexto instruccional donde se inserten.
Pero un común denominador que sí encontramos es que los medios audiovisuales pueden desempeñar distintas funciones, que requieren una formación para la sociedad en la que vivimos, ya que cada día se potencia en mayor medida su uso; que la actitud que asumen los alumnos y profesores frente a los mensajes mediados no sean de meros receptores y consumidores y que incentiven el desarrollo de habilidades cognitivas en los sujetos. Tal como lo dijo Toffler (1991), la forma de preparar a los niños y jóvenes para vivir en este mundo cambiante es a través del desarrollo del pensamiento, desarrollando habilidades para pensar que son esenciales en la asimilación y uso de los conocimientos que cambian constantemente y que exigen una permanente adaptación.
Especialmente con la aparición del video el sentido original de la educación audiovisual se amplía ya que empieza a utilizarse esta herramienta no sólo como un soporte en la enseñanza sino más bien, por sus capacidades empieza a tener diversos usos que han ido desde la creación de mensajes que en muchos casos pueden ser educativos hasta el simple aprendizaje del código audiovisual, o de la misma herramienta del video pasando por la expresión artística, el análisis de mensajes, entre otros.
Como menciona Ferrés i Prats y Bartolomé Pina (1991), habrán dos líneas donde se pueda trabajar con el video en la educación: por un lado, ‘educar en el video’ puesto que el video es un medio técnico y expresivo que hay que conocer para poderlo utilizar de forma adecuada, y por el otro lado, ‘educar con el video’ ya que éste es un instrumento con el que se puede optimizar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
En relación con la educación, en el video se puede hablar de los diferentes tipos de producciones de medios audiovisuales que pueden darse en el terreno educativo: las producciones realizadas por el profesor o los alumnos, las producciones realizadas por los profesionales de los medios y las producciones realizadas por las instituciones educativas. Cada una de ellas tiene sus ventajas e inconvenientes; los profesionales, por ejemplo, harán unas producciones de mayor calidad técnica, mientras que las realizadas por agentes educativos más contextualizadas a lo que se quiere transmitir, la clave al momento son las producciones interdisciplinares donde cada uno aporta desde su campo ya sea a nivel educativo, metodológico como técnico. Y para lograr esto hace falta ser educado en el video tomando en cuenta tanto los aspectos técnicos, narrativos así como los pedagógicos para saber a quién irá dirigido, cuales son las necesidades instruccionales, los objetivos, qué estrategia se va a seguir, etcétera.
Años más tarde Bartolomé (2005) divide en dos tipos de programas las formas en que se puede utilizar el video:
1) La video lección: programas que transmiten contenidos como si de un libro se tratara, contenidos conceptuales fundamentalmente soportados por la banda sonora y convenientemente ilustrados por imágenes. Son videos claros, organizados, estructurados. Poseen capítulos y partes que facilitan la autoorganización de la información. Lo ideal es que estos programas que utilicen la pedagogía del “durante” es decir, que el aprendizaje se produce durante el visionado del video.
2) Los programas sugerentes, motivadores y provocadores. Aquellos que no se preocupan tanto de dar una información completa sino de presentar cuatro ideas globales y sugerir consecuencias. La palabra no es el elemento importante y los mensajes se construyen por la interacción de imágenes y sonidos en un montaje que, siguiendo el estilo actual, huye de la linealidad. Son programas que no facilitan la estructuración de su contenido, al menos aparentemente. Aquí el aprendizaje se producirá después, en las actividades que el alumno realiza al terminar el video, mientras consulta otras fuentes de información prepara trabajos, discute con sus compañeros, analiza materiales.
Otro aspecto importante a tomar en cuenta es el contexto en el que usa el programa; puede ser utilizado por una persona o en parejas o incluso en pequeño grupo. Pero también podría utilizarlo el profesor en su grupo de clase.26
Para que el video genere actividades de aprendizaje debe utilizarse de una forma determinada: los programas sugerentes y provocadores utilizando la pedagogía del “después” en el grupo de clase. Y los videos que vienen como en paquetes de lecciones se adaptan al trabajo individual o en pequeño grupo, siempre que también se utilice una pedagogía del “durante”.
Muchos son los factores que impiden el uso correcto del audiovisual en la educación, uno de los motivos puede ser que la mayoría de profesores actúan en gran medida por imitación, reproduciendo modelos observados pero a falta de modelos, tienen que ser creativos y experimenta, y como los profesores nunca han visto utilizar un programa de video como generador de aprendizaje, generalmente fracasa y estos fracasos muchas veces desaniman de continuar, o quizás incluso de comenzar el cambio.
En muchos casos lo ven como algo cerrado y terminado, algo que un sabio especialista ha preparado y que no tiene derecho a manipular.
En cuanto a las tecnologías permiten y de alguna manera están forzando el cambio en educación que se ha detectado desde el análisis de la información y la comunicación en la escuela, pero lo cierto es que muchos profesores asumen las nuevas tecnologías sin pensar realmente en cambiar sus ideas y objetivos educativos. En el fondo siguen pensando en términos de contenidos fundamentalmente de tipo informativo y en la transmisión de esos contenidos como objetivo final de su docencia. Este cambio hacia un nuevo modelo comunicativo en la escuela es el gran reto que hoy tienen los profesores.
Y este gran reto para que los medios audiovisuales puedan desempeñar las diversas funciones que tienen deben como primer paso estar a disposición tanto de profesores como de alumnos en los centros para que los puedan conocer y experimentar con ellos. Es necesario además que se forme al profesorado en medios audiovisuales, haciendo una capacitación no meramente instrumental sino más bien a nivel social, metodológico, de principios y actitudes. Es importante que el profesor vea los medios audiovisuales inmersos en los proyectos curriculares para facilitar el desarrollo de los procesos de enseñanzaaprendizaje y su mejora. Y para globalizar estos aspectos hace falta incorporar al currículo una educación para los medios de comunicación para que los niños y jóvenes puedan desarrollarse con buen criterio en el contexto social de la actualidad.